ARTE ESPAÑOL, el artista, PINTORES EUROPEOS

JOSÉ DE RIBERA (ESPAÑA,1591-1652)

Puerta de Goya en la fachada norte del Museo d...

Puerta de Goya en la fachada norte del Museo del Prado de Madrid (España). Obra de Juan de Villanueva. En primer plano, monumento a Goya, realizado por Mariano Benlliure e inaugurado en 1902. (Photo credit: Wikipedia)

The Immaculate Conception

The Immaculate Conception (Photo credit: Wikipedia)

Cristo abrazado a la cruz. Óleo sobre lienzo, ...

Cristo abrazado a la cruz. Óleo sobre lienzo, 108 × 78 cm. Madrid, Museo del Prado. (Photo credit: Wikipedia)

El expolio. Óleo sobre lienzo, 106.8 × 69 cm. ...

El expolio. Óleo sobre lienzo, 106.8 × 69 cm. Madrid, Museo del Prado. (Photo credit: Wikipedia)

San Sebastián. Óleo sobre lienzo, 115 × 85 cm....

San Sebastián. Óleo sobre lienzo, 115 × 85 cm. Madrid, Museo del Prado. (Photo credit: Wikipedia)

El Gusto (1616)

Descripción: Óleo sobre lienzo. 113 x 83 cm.
Localización: Wadsworrth Atheneum. Hartford
Autor: José de Ribera

El Tacto (1616)

Descripción: Óleo sobre lienzo. 116 x 88 cm.
Localización: Museo Norton Simon. Pasadena. California
Autor: José de Ribera

Platón (1630)

Descripción: Óleo sobre lienzo. 120 x 99 cm.
Localización: County Museum of Art. Los Angeles
Autor: José de Ribera

Arquímedes (1630)

Descripción: Óleo sobre lienzo. 125 x 81 cm.
Localización: Museo del Prado. Madrid
Autor: José de Ribera

La mujer barbuda (1631)

Descripción: Óleo sobre lienzo. 212 x 144 cm.
Localización: Hospital de Tavera. Toledo
Autor: José de Ribera

San Onofre (1637)

Descripción: Óleo sobre lienzo. 130 x 104 cm.
Localización: Hermitage. San Petersburgo
Autor: José de Ribera

San Pedro (1637)

Descripción: Óleo sobre lienzo. 205 x 112 cm.
Localización: Museo de Arte Sacro. Vitoria-Gasteiz
Autor: José de Ribera

La desollación de Marsyas (1637)

Descripción: Óleo sobre lienzo. 182 x 232 cm.
Localización: Museo Capodimonte. Nápoles
Autor: José de Ribera

El martirio de San Felipe (1639)

Descripción: Óleo sobre lienzo. 234 x 234 cm.
Localización: Museo del Prado. Madrid
Autor: José de Ribera

El patizambo (1642)

Descripción: Óleo sobre lienzo. 164 x 92 cm.
Localización: Museo del Louvre. París
Autor: José de Ribera

FUENTE:

http://www.epdlp.com

Biografía:


    Pintor barroco español. Nació en Xátiva (Valencia) en 1591 y casi no se conocen datos sobre su primera formación artística, aunque aparece documentado en Italia, concretamente en Parma en 1611. Tras pasar por Roma, donde ingresó en la Academia de San Lucas llegó a Nápoles (1616), ciudad en la que va a desarrollar toda su carrera pictórica hasta su muerte en 1652 como el pintor favorito de los virreyes de España residentes en dicha ciudad, así como de diferentes congregaciones religiosas.

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En Nápoles fue conocido con el sobrenombre de el Españoleto, por su corta estatura. Ribera es el artista del Siglo de oro que participa de una manera más acentuada de los avances estilísticos del naturalismo tenebrista o claroscuro del pintor italiano Caravaggio, en la mayoría de sus dramáticas composiciones religiosas sus figuras destacan siempre gracias al recurso compositivo tenebrista, en el que un foco de luz dirigido en diagonal desde el exterior del cuadro crea las líneas maestras de la composición, dejando generalmente el fondo del cuadro sumido en una gran oscuridad y haciendo aparecer a los personajes muy contrastados con respecto a la luz. De esta forma, en obras como San Andrés (c. 1630-1632, Museo del Prado, Madrid), la representación del apóstol, verista, inmediata, analítica en la caracterización del rostro y el torso, destacando todo lo táctil, figurado a partir de modelos muy vulgares, presenta un claro contraste lumínico entre las zonas de luz y las de sombras. La mayor parte de sus temas pictóricos presentan una iconografía religiosa, el artista plasma de una forma muy explícita e intensamente emocional escenas de martirios como El martirio de San Felipe (1639), en el Museo del Prado, así como representaciones individuales de medias figuras o de cuerpo entero de los apóstoles (Apostolados). Sin embargo, realizó también obras de carácter profano, como figuras de filósofos (Arquímedes, 1630, Museo del Prado), temáticas mitológicas como el Sileno del Museo de Capodimonte de Nápoles de 1626 (es su primer cuadro firmado y fechado), representaciones alegóricas de los sentidos (Alegoría del tacto de 1632, Museo del Prado, conocido como El escultor ciego), y algunos retratos como Retrato de Magdalena Ventura con su marido (1631, Fundación Casa Ducal de Medinaceli, Palacio Lerma de Toledo). Por otro lado, dentro de su evolución estilística debemos destacar un segundo momento en el que Ribera, a partir de la década de 1630, abandona en parte ese tenebrismo caravaggesco tan férreo y se abre a un concepto pictórico más luminista, su paleta se aclara, aparecen en sus obras unos celajes de un vibrante azul junto a una mayor preocupación por el color, con tonalidades más variadas y una pincelada más fluida. Dicho cambio se debe a su propia reinterpretación de la pintura de Tiziano y Pablo Veronés, así como a la influencia que recibe de la pintura de Giovanni Lanfranco y a su conocimiento de la pintura flamenca, ya que tiene acceso a obras de Antonio Van Dyck y Petrus Paulus Rubens presentes en diferentes colecciones privadas napolitanas. Así, en El sueño de Jacob o en La Magdalena fechadas en 1639 y 1640 respectivamente (Museo del Prado), destacan sus típicos cielos azules de esta segunda etapa y la búsqueda de un concepto de perspectiva aérea llena de luminosidad transparente y formas evanescentes y vibrantes. Sin embargo, al final de la década de 1640, Ribera va a experimentar un nuevo cambio estilístico que le vuelve a acercar en cierta medida a las composiciones tenebristas de su primer momento pictórico sin abandonar los avances de su segunda etapa, las causas fueron sus desgraciadas circunstancias personales (una larga enfermedad que le impide casi seguir pintando y la supuesta o posible deshonra sufrida por su hija o sobrina), unidas a los graves problemas de tipo político que se vivían en Nápoles por aquellos años (la revuelta de Masaniello de 1647 contra los virreyes españoles reprimida de forma violenta). Son ejemplos de este momento La Inmaculada Concepción (1650) y San Jerónimo penitente (1652).

English: Museo del Prado, Madrid, Spain

English: Museo del Prado, Madrid, Spain (Photo credit: Wikipedia)

The Holy Trinity, 1577–1579, by El Greco

The Holy Trinity, 1577–1579, by El Greco (Photo credit: Wikipedia)

Rogier van der Weyden's c. 1435 Deposition. Oi...

Rogier van der Weyden’s c. 1435 Deposition. Oil on oak panel, 220cm × 262 cm. Museo del Prado, Madrid (Photo credit: Wikipedia)

Iglesia de la Encarnación y Museo Diocesano de...

Iglesia de la Encarnación y Museo Diocesano de Arte Sacro de Bilbao (Photo credit: agirregabiria)

Museo del Prado

Museo del Prado (Photo credit: Wikipedia)

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ARTE ESPAÑOL, MUSEO DEL PRADO

LAS MINIATURAS EN EL MUSEO DEL PRADO.EXPOSICIÓN

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El Museo expone por primera vez una parte representativa –treinta y seis miniaturas y tres pequeños retratos- de su desconocida colección de miniaturas. Durante la presentación de esta muestra, da a conocer también la publicación, que recoge y analiza en profundidad, también por primera vez, las ciento sesenta y cuatro miniaturas y los dieciséis pequeños retratos que conforman esta curiosa e importante parte de sus fondos.

FUENTE: http://www.museodelprado.es

Pintadas al gouache sobre vitela, tablillas de marfil o papel, las miniaturas representan la faceta más íntima de la pintura ya que, en general, pertenecían a la esfera de la vida privada aunque también desempeñaron una función de Estado, pues los monarcas regalaban joyeles con miniaturas a los embajadores y emisarios extranjeros con motivo de su proclamación, matrimonio o por la firma de tratados, convenios y acuerdos. Con una miniatura se reconocían también las buenas acciones militares o el cumplimiento de las misiones encomendadas.

En España, no hubo miniaturas en sentido estricto hasta el siglo XVIII y la función que desempeñaban las miniaturas en otras cortes de Europa aquí la desempeñaban los pequeños retratos, conocido en España como retratico o retrato de faltriquera, de ahí la importancia de los tres ejemplares que se muestran en la exposición. Aún así, la escuela mejor representada en la exposición es la española, con setenta y seis obras, número suficiente para valorar la labor de los miniaturistas españoles y situar a un nutrido grupo de pintores españoles entre los destacados de Europa. Desde ahora, los nombres de Guillermo Ducker, José Alonso del Rivero, Luís de la Cruz y Ríos, Florentino Decraene, Cecilio Corro, Juan Pérez de Villamayor, Manuel Arbós o Antonio Tomasich, tienen el lugar que les corresponde en el Museo del Prado, y permiten conocer con mucho mayor rigor su producción, dada la excepcional calidad de algunas de las miniaturas del Prado. También hay una representación importante de las escuelas austriaca, italiana, francesa, inglesa, alemana y portuguesa, con una cronología que va desde la segunda mitad del siglo XVIII hasta los inicios del siglo XX. Con motivo de esta publicación, en la mayor parte de las piezas que componen la colección, los técnicos del Museo del Prado han realizado trabajos de conservación y restauración.

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Esta miniatura presenta rasgos afines a las atribuidas a Genaro Boltri. Sus obras se caracterizan por presentar un formato oval, no superar los 40 mm, presentar al modelo de frente mientras la cabeza ocupa la mayor parte del soporte, y, sobre todo, por aplicar el color con un punteado preciso y bien unido en la carnación, el cabello e incluso en los fondos. Al trabajar con formatos tan pequeños, apenas queda sitio para las vestimentas, y lo poco que de ellas aparece está realizado con minúsculas pinceladas aplicadas sobre una base de color para matizar las luces y las sombras, los brillos o los encajes, como vemos en la gorguerilla de la que pende una cinta negra con una cruz. Esta manera de hacer también la empleó para representar las joyas, como puede verse en los pendientes que luce la dama (Texto extractado de Espinosa, Carmen: Las miniaturas en el Museo Nacional del Prado. Catálogo razonado, Madrid, Museo del Prado, 2011).

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Mariano Luis de Urquijo y Musa (1768-1817) estudió Derecho en Madrid y Salamanca. En 1791 tradujo la obra de Voltaire La mort de César, en cuyo preliminar escribió sobre los abusos cometidos por la legislación penal al amparo del Antiguo Régimen, lo que le ocasionó desavenencias con la Inquisición que fueron paliadas por la protección del conde de Floridablanca y del conde de Aranda, mentores en su carrera política. Fue nombrado primer oficial de la Secretaría de Estado en 1792, secretario de la embajada en Londres en 1795 y embajador de la República Bátava (Holanda) en 1797. Recibió la orden de Carlos III en 1798 y al año siguiente fue nombrado secretario de Estado, cargo que desempeñó por espacio de un año hasta que fue sustituido por Pedro Cevallos Guerra. Fue nombrado diputado general de Vizcaya y padre de la provincia en 1800. Tras su cese, fue confinado en Bilbao, encarcelado en el fuerte de San Cristóbal de Pamplona y desterrado en 1805. Fue secretario de la Junta de Bayona, acompañó a la familia real al exilio y reconoció a José Bonaparte como rey, quién le nombró ministro de Estado y le concedió la orden del Toisón de Oro en 1812. Tras la batalla de Vitoria, que consolidó en el trono a Fernando VII, se exilió a Francia renunciando a la nacionalidad española. Urquijo encarnó al prototipo de hombre ilustrado, desarrolló una intensa actividad literaria y defendió el progreso científico y social. Promovió empresas culturales y científicas como el viaje por la América española de Alexander von Humboldt, fue protector de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, del Real Jardín Botánico, del Real Laboratorio Químico y Estudios de Mineralogía, así como del Real Colegio de Medicina, director de la Sociedad Económica de Segovia y de la Real Sociedad Económica Matritense de los Amigos del País. Este retrato puede estar relacionado con los primeros datos que conocemos de la estancia de Guillermo Ducker en Madrid. En 1799, Francisco de Goya intercede por su amigo Ducker ante Urquijo para que le permita salir de la cárcel y pueda realizar unas copias en miniatura de los retratos de sus majestades pues, en opinión de Goya, no hay mejor miniaturista “ni aquí, ni en Francia o Italia, que él para pintarlos”. Urquijo accede a la petición el 4 de diciembre y Ducker se lo agradecerá un par de días más tarde. Tal vez como agradecimiento, Ducker pudo realizar este espléndido retrato, de carácter íntimo, en el que aparece Urquijo desprovisto de cualquier símbolo de poder. En él se refleja la formación francesa de Ducker, que plasmó en esta obra la estética de la miniatura del periodo revolucionario que recuerda las miniaturas de François Dumont (1751-1831) (Texto extractado de Espinosa, Carmen: Las miniaturas en el Museo Nacional del Prado. Catálogo razonado,Madrid, Museo del Prado, 2011).

English: Prado Museum, in Madrid (Spain). Espa...

English: Prado Museum, in Madrid (Spain). Español: Museo del Prado, en Madrid (España). (Photo credit: Wikipedia)

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